martes, 16 de noviembre de 2010

La resistencia

Pues aquí presentamos un aperitivo del informe de batalla que prometimos. En este primer post pondremos el trasfondo de la partida que es la última batalla de una campaña que empezamos cuando salió planet strike. Mañana las reglas especiales de la partida y la primera parte del informe de batalla con sus fotos.

Trasfondo

Todo empezó con un ataque en un mundo imperial. Los pobres soldados de ese mundo se vieron asediados por una coalición algo extraña formada por Eldar, Tau y Tiránidos. ¿Como es posible que los Tiránidos se hayan unido a una raza que no es la suya? Grandes ciudades cayeron en menos de un día. El gobernador de ese planeta mandó un mensaje de socorro pues sería cuestión de días que el planeta fuese conquistado por completo.
A esta llamada de auxilio respondieron rápidamente un contingente de la 5ª compañía de los Ángeles Sangrientos capitaneados por Sendini que por fortuna pasaban cerca de ese planeta. En unas horas llegaron y se prepararon para defender un paso montañoso de vital importancia que daba acceso a la capital del mundo imperial.
En plena noche empezó el asedio. Fue una dura batalla donde cayeron muchos marines incluso el capitán Sendini fue herido de gravedad por el Avatar Eldar. Al final llegaron a resistir el gran envite de la coalición pudiendo defender el paso de la montaña gracias al piloto de un whirlwind que sacrificó su tanque para obstaculizar el paso de las grandes bestias de combate de la fuerza atacante.
Dos días después de la defensa hubo una sorpresa bastante inesperada. En pleno cuartel general del planeta, evitando todo sistema de seguridad, se personificó un vidente Eldar que se hacía llamar Dariel, general de las fuerzas Eldar, en son de paz. El vidente explicó que los Tau habían inventado un aparato capaz de interferir en la mente enjambre y controlar a sus criaturas a su voluntad. Explicó que estuvo discutiendo con el etéreo Tau Ro (líder de la facción Tau) sobre el peligro que conllevaba “jugar” con los Tiránidos ya que durante el asalto al paso de la montaña tuvo una visión donde toda vida de ese planeta era devorado por la flota enjambre y como este se propagaba a toda velocidad por la galaxia incluso llegando a destruir los mundo astronave. El etéreo Ro no entró en razón y traicionó a los Eldar masacrando a parte de sus fuerzas en nombre del bien supremo. Después de un buen rato de charla se decidió un pacto de no agresión entre los Ángeles Sangrientos y los Eldar. Ninguno confiaba el uno del otro pero si no unían fuerzas acabarían muertos. Era hora de contraatacar.
El vidente Dariel informó de la ubicación de la máquina de control Tiránida. Se situaba en un templo en ruinas de una de las ciudades que habían tomado días atrás. Los Ángeles Sangrientos desplegaron una gran fuerza donde destacaban un escuadrón rompe líneas, varios Dreadnoughts, un gran contingente de la compañía de la muerte y la reliquia de la legión que portaba el recuperado Sendini. Por parte de los Eldar destacar el tanque superpesado escorpión, guardias espectrales, varios guerreros especialista y la presencia de Karandras. Al llegar a la ciudad se toparon con una defensa férrea de armaduras crisis y apocalipsis Tau y de grandes bestias Tiránidas: Cárnifex, Hieródulos, un Hierofante y el Tirano de enjambre conocido como “El Inmortal”.
Fue una lucha sin cuartel donde muchos tanques de la alianza Ángeles Sangrientos-Eldar cayeron y tropas perecieron luchando con valentía hasta que sucedió algo inesperado. Varias tropas llegaron al templo donde estaba el aparato de control mental donde los Tau lo custodiaba. Hubo una lucha que se prolongó horas. El etéreo Ro des de su puesto defensivo retaba a la coalición a que le arrebatasen el aparato cuando de repente apareció un líctor por la espalda cercenando su cabeza. Todo el mundo se quedó petrificado al contemplar la escena. De las ruinas de la ciudad empezaron a emerger miles de criaturas Tiránidas acabando con todos los Tau y en general, con todo rastro de vida que se encontrase en su camino. Rápidamente los generales de la coalición ordenaron una retirada a un punto donde pudiesen defenderse mejor ya que después de ese largo día de lucha en la ciudad se habían quedado casi sin efectivos. El ejército de la coalición encontró una iglesia bastante intacta donde podían aguantar la embestida Tiránida. Dentro de ella establecieron un cuartel general implementado y pidieron refuerzos. Los refuerzos tardarían horas en llegar y los Tiránidos estaban a la vuelta de la esquina.
¿Qué pudo pasar para que los Tiránidos masacrasen a los Tau? ¿Se estropeó la máquina que los controlaba?
Fingieron, simplemente fingieron estar bajo control Tau para aprovechar su tecnología y sus tropas para asentarse en el planeta y criar criaturas.
Los Tiránidos en cuestión de dos horas rodearon la iglesia y se disponían a atacar. El destino del planeta dependía de la resistencia de la iglesia, si esta caía el planeta y la galaxia estaban condenadas a ser devorados por el hambre insaciable de la flota enjambre…

1 comentario:

  1. Molaaaaa, que se conozca de una vez la supremacía tiránida!

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